Guía 2026: Qué Son Las Emociones y Cómo Nos Impactan
- Руслан Овчинников
- 28 dic 2025
- 15 Min. de lectura
¿Alguna vez te has preguntado por qué sentimos lo que sentimos y cómo esas emociones moldean nuestra vida diaria? Comprender que son las emociones es fundamental para nuestro bienestar, ya que influyen en cada decisión, relación y momento de desarrollo personal.
En esta guía, te explicamos de forma clara y práctica qué son las emociones, cómo se clasifican y cómo impactan tu vida cotidiana. Descubrirás su función, su interacción con la mente y estrategias para gestionarlas de manera consciente.
Al conocer y regular tus emociones, podrás vivir de forma más plena, fortalecer tus relaciones y tomar decisiones más acertadas. Te invitamos a explorar cada sección y reflexionar sobre tu propio mundo emocional.
Qué son las emociones: definición y fundamentos
¿Te has detenido a pensar qué son las emociones y cómo influyen en cada aspecto de tu vida? Las emociones pueden definirse como respuestas psicofisiológicas y cognitivas que experimentamos ante estímulos internos o externos. Son señales que nos preparan para actuar, sentir y relacionarnos. Comprender que son las emociones implica reconocerlas como parte esencial de la experiencia humana, presentes a lo largo de toda nuestra vida.
Es importante distinguir entre emoción, sentimiento y estado de ánimo. Una emoción es una reacción intensa y breve, como el miedo ante un ruido inesperado. El sentimiento, por otro lado, es la interpretación consciente y duradera de esa emoción, como la preocupación que surge después de sentir miedo. El estado de ánimo, en cambio, es una predisposición emocional menos intensa pero más prolongada, como sentirse melancólico durante varios días. Entender que son las emociones ayuda a identificar cómo se diferencian de los sentimientos y estados de ánimo en nuestro día a día.
Cada emoción tiene tres componentes principales. El componente fisiológico abarca los cambios corporales, como el aumento del ritmo cardíaco al sentir miedo. El componente cognitivo se refiere a los pensamientos que acompañan la emoción, por ejemplo, pensar que una situación es peligrosa. El componente conductual implica las acciones derivadas, como huir o enfrentar una amenaza. Esta estructura muestra que son las emociones procesos complejos y multifacéticos.
Desde una perspectiva evolutiva, las emociones cumplen una función adaptativa clave. Nos alertan de peligros, facilitan la conexión social y guían nuestras decisiones. Por ejemplo, el miedo nos protege al activar respuestas rápidas de huida o defensa, mientras la alegría refuerza conductas beneficiosas y fortalece vínculos. Para profundizar en cómo las emociones contribuyen a nuestra adaptación y supervivencia, puedes consultar Las emociones y su papel en nuestra vida.
A lo largo de la historia, varias teorías han tratado de explicar que son las emociones. La teoría de James-Lange sostiene que primero ocurre la respuesta fisiológica y después la interpretación emocional. Cannon-Bard, en cambio, plantea que la emoción y la respuesta corporal se producen simultáneamente. Schachter-Singer introduce el papel de la interpretación cognitiva en la intensidad emocional. Los modelos actuales integran estos enfoques y reconocen la interacción entre cuerpo, mente y contexto. Por ejemplo, ante una sorpresa agradable, el corazón late más rápido, surgen pensamientos positivos y se expresa una sonrisa espontánea.
Estudios recientes muestran que las emociones básicas, como la alegría, tristeza, miedo, ira, asco y sorpresa, son universales y se manifiestan en todas las culturas. Investigadores como Paul Ekman han demostrado que estas emociones se reconocen a través de expresiones faciales similares en cualquier parte del mundo. Este hallazgo refuerza la idea de que son las emociones un lenguaje común de la humanidad.
Te invito a realizar una breve reflexión: piensa en una emoción que hayas sentido recientemente. ¿Puedes identificar los cambios en tu cuerpo, los pensamientos asociados y las acciones que realizaste? Este ejercicio de autoconciencia es un primer paso para comprender que son las emociones y cómo afectan tu vida cotidiana.
Tipos y clasificación de las emociones
Comprender que son las emociones implica conocer sus diferentes tipos y la manera en que se manifiestan en nuestra vida. Las emociones pueden clasificarse en varios grupos según su origen, función y complejidad. Esta clasificación nos ayuda a identificar nuestras respuestas emocionales, entender por qué surgen y cómo influyen en nuestro día a día.
Emociones básicas e innatas
Las emociones básicas, también conocidas como primarias, son respuestas automáticas y universales que todos los seres humanos experimentan, independientemente de la cultura o el entorno. Entre las principales emociones básicas se encuentran la alegría, tristeza, miedo, ira, asco, sorpresa y seguridad. Estas reacciones surgen de manera espontánea ante estímulos internos o externos y suelen ser de corta duración.
Un ejemplo cotidiano es la reacción de sorpresa cuando escuchamos un ruido inesperado. Nuestro cuerpo responde con cambios fisiológicos como aumento del ritmo cardíaco y expresiones faciales específicas. Investigadores como Paul Ekman han demostrado que las expresiones de estas emociones son reconocibles en todo el mundo, lo que refuerza su universalidad.
Las emociones básicas cumplen una función adaptativa fundamental: preparan al organismo para enfrentar desafíos, protegerse y comunicarse con otros. La capacidad de identificar estas emociones, tanto en nosotros como en los demás, es clave para el desarrollo de la inteligencia emocional. Si te interesa profundizar en cómo reconocemos estas señales, puedes consultar este artículo sobre qué son las microexpresiones faciales.
Emociones complejas o secundarias
Además de las emociones básicas, existen emociones complejas o secundarias que se desarrollan a lo largo de la vida y dependen del aprendizaje social y cultural. Estas emociones incluyen la culpa, vergüenza, orgullo, amor y satisfacción. A diferencia de las emociones básicas, requieren un mayor procesamiento cognitivo y autoevaluación.
Por ejemplo, el sentimiento de culpa tras cometer un error social no surge de manera automática, sino que implica reflexionar sobre las normas y valores aprendidos. Las emociones complejas están estrechamente ligadas a nuestras experiencias personales y a la interacción con el entorno. Su aparición suele darse en la infancia tardía y se afianzan en la vida adulta.
Estas emociones tienen un papel esencial en la construcción de la identidad y el desarrollo de relaciones sociales conscientes. Nos permiten adaptarnos a las expectativas del grupo, fortalecer vínculos y aprender de nuestras acciones. Comprender que son las emociones complejas facilita la autoaceptación y nos ayuda a evolucionar en el ámbito personal y social.
Emociones positivas, negativas y su función
Otra forma de clasificar que son las emociones es según su impacto subjetivo: agradables o positivas, y desagradables o negativas. Las emociones positivas, como la alegría o la satisfacción, generan bienestar y motivación. Por otro lado, emociones como la tristeza o el miedo suelen ser incómodas, pero también cumplen una función protectora y adaptativa.
Por ejemplo, la alegría nos impulsa a buscar experiencias placenteras y a compartir momentos con otros. La tristeza, aunque desagradable, nos ayuda a procesar pérdidas y a buscar apoyo social. Es importante recordar que no existen emociones “buenas” o “malas”; todas aportan información valiosa sobre nuestras necesidades y el entorno.
Las emociones negativas, si se experimentan de forma crónica y no se gestionan adecuadamente, pueden afectar el bienestar físico y mental. Diversos estudios señalan que mantener emociones desagradables durante largos periodos puede aumentar el riesgo de problemas de salud. Reflexiona: ¿qué emoción desagradable experimentaste recientemente y qué función protectora cumplió en ese momento? Reconocer que son las emociones y su propósito nos permite vivir de forma más consciente y equilibrada.
Funciones e impacto de las emociones en la vida cotidiana
Las emociones cumplen un papel fundamental en la vida diaria, influyendo en cómo actuamos, nos relacionamos y tomamos decisiones. Comprender que son las emociones es el primer paso para reconocer su impacto en nuestro bienestar y en cada aspecto de nuestras rutinas.
Función adaptativa y motivacional
Las emociones nos preparan para responder ante los desafíos y oportunidades que surgen cada día. Cuando entiendes que son las emociones, descubres que, por ejemplo, el miedo ante una situación peligrosa activa reacciones físicas como el aumento del ritmo cardíaco y la tensión muscular, listas para protegernos.
La alegría, en cambio, motiva a repetir conductas que nos benefician, como celebrar logros o compartir momentos con otros. Esta capacidad de adaptación es clave para la supervivencia y la gestión de riesgos. Las emociones intensas pueden modificar nuestra percepción y juicio, ayudándonos a decidir rápidamente cuándo actuar o retirarnos de una situación.
Según investigaciones recientes, las emociones influyen en la toma de decisiones y en la motivación para alcanzar metas. Por ejemplo:
El miedo impulsa a evitar peligros.
La alegría incentiva la búsqueda de nuevas experiencias.
La frustración puede motivar a buscar soluciones.
Reflexiona: ¿Has notado cómo una emoción reciente te llevó a actuar de una manera concreta? Reconocer que son las emociones y su función adaptativa ayuda a comprender mejor nuestras propias respuestas.
Función social y relacional
Las emociones son el puente principal en la comunicación y en la construcción de vínculos con los demás. Cuando aprendemos que son las emociones, entendemos que expresar alegría en celebraciones o tristeza en momentos difíciles fortalece la empatía y el sentido de pertenencia.
La capacidad de reconocer y compartir emociones, como la culpa, el amor o la vergüenza, fomenta la cohesión grupal y la confianza. En la vida cotidiana, expresar emociones de manera auténtica permite que las relaciones sean más conscientes y saludables.
La empatía surge al identificar lo que siente el otro, lo que facilita la resolución de conflictos y el apoyo mutuo. Compartir emociones, incluso las desagradables, puede fortalecer lazos y mejorar la comunicación. Por ejemplo:
Compartir alegría en grupo aumenta la satisfacción.
Expresar tristeza ante una pérdida facilita el duelo compartido.
Reconocer la ira ayuda a establecer límites respetuosos.
Recuerda: comprender que son las emociones y cómo se manifiestan en las relaciones puede transformar la calidad de tus vínculos más cercanos.
Impacto en el comportamiento y la salud
Las emociones influyen directamente en nuestros hábitos, rutinas y decisiones diarias. Cuando no gestionamos adecuadamente lo que son las emociones, podemos caer en conductas de evitación, bloqueo o impulsividad. Por ejemplo, la ansiedad puede llevar a posponer tareas importantes o a evitar situaciones sociales.
Estudios demuestran que las emociones negativas mantenidas en el tiempo están asociadas con mayor riesgo de problemas de salud mental y física, como insomnio, estrés crónico o enfermedades cardiovasculares. Además, las emociones positivas contribuyen a una mejor salud general, como se detalla en Las emociones positivas y su salud.
Reflexiona sobre tu día: ¿Qué comportamiento reciente estuvo influido por una emoción? Reconocer que son las emociones y su impacto en la salud es esencial para tomar decisiones más conscientes y cuidar tu bienestar integral.
Regulación emocional: claves para el bienestar
¿Te has preguntado alguna vez por qué, incluso sabiendo que son las emociones, a veces resulta tan difícil gestionarlas en el día a día? La regulación emocional es una habilidad esencial que va más allá de entender los conceptos. Permite transformar el conocimiento en bienestar real, favoreciendo relaciones sanas y decisiones más conscientes.
Qué es la regulación emocional y por qué es importante
La regulación emocional es la capacidad de identificar, comprender y modular nuestras emociones para responder de manera adaptativa a distintas situaciones. Entender que son las emociones es solo el primer paso, pero saber gestionarlas marca la diferencia en la vida cotidiana.
No se trata de reprimir lo que sentimos, ni tampoco de explotar o dejarse llevar por cada emoción. Regular implica reconocer la emoción, aceptarla y decidir cómo expresarla o canalizarla de forma saludable. Por ejemplo, transformar la ira en una conversación asertiva puede evitar conflictos y fortalecer vínculos.
Las personas que desarrollan una buena regulación emocional suelen disfrutar de mayores niveles de satisfacción vital. Según estudios recientes, quienes aprenden a regular lo que sienten muestran una mejor convivencia y mayor resiliencia ante el estrés. Comprender que son las emociones y cómo influyen permite tomar decisiones más acertadas y fortalecer el bienestar personal.
Estrategias prácticas de regulación emocional
Existen diversas estrategias para regular las emociones de manera efectiva y consciente. El primer paso es practicar la autoconciencia: identificar lo que sentimos en el momento, sin juzgarlo. Llevar un registro emocional diario, practicar la meditación o realizar pausas reflexivas pueden ser herramientas útiles.
La respiración consciente es una técnica sencilla pero poderosa. Ante situaciones estresantes, detenerse unos segundos para respirar profundamente ayuda a reducir la intensidad emocional y recuperar el equilibrio. La autoaceptación y la compasión hacia uno mismo también son claves para no caer en la autocrítica excesiva.
Expresar las emociones de manera constructiva, utilizando la comunicación asertiva, fortalece las relaciones y evita malentendidos. Si buscas profundizar en técnicas de autoconciencia y mindfulness para gestionar lo que sientes, puedes consultar este recurso sobre Mindfulness y regulación emocional, que ofrece recomendaciones prácticas para la vida diaria.
Inteligencia emocional y desarrollo personal
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar tanto nuestras propias emociones como las de los demás. Saber que son las emociones y cómo influyen en la conducta es fundamental para el crecimiento personal y profesional.
En el ámbito laboral, la inteligencia emocional potencia el liderazgo y mejora la resolución de conflictos. Por ejemplo, utilizar la empatía en una situación tensa permite encontrar soluciones más justas y fortalecer el trabajo en equipo. Estudios muestran que un alto nivel de inteligencia emocional está vinculado a mayor éxito y satisfacción en diferentes áreas de la vida.
Reflexiona: ¿en qué situaciones recientes lograste gestionar tus emociones de manera positiva? Identificar tus fortalezas y áreas de mejora es un paso clave para seguir avanzando.
Coaching emocional y acompañamiento profesional
El coaching emocional facilita la autoconciencia, la regulación y el desarrollo personal desde un enfoque educativo y preventivo. A diferencia de la psicoterapia clínica, el coaching se centra en identificar patrones, mejorar la comunicación y acompañar procesos de cambio, sin abordar diagnósticos ni tratamientos médicos.
Por ejemplo, una mentoría puede ayudarte a transformar hábitos emocionales limitantes, como la tendencia a evitar el conflicto o el miedo a expresar necesidades. Si en algún momento las emociones desbordan o dificultan tu bienestar diario, es recomendable buscar acompañamiento profesional para recibir orientación personalizada.
La clave está en reconocer cuándo necesitas apoyo y dar el paso hacia una vida más consciente y equilibrada.
Emociones y procesos cognitivos: cómo influyen en la mente y la toma de decisiones
Las emociones y los procesos cognitivos están profundamente entrelazados en nuestra vida diaria. Comprender que son las emociones y cómo influyen en nuestros pensamientos y acciones es esencial para tomar decisiones más conscientes y vivir de manera equilibrada.
Interacción entre emoción, pensamiento y conducta
El círculo emoción-pensamiento-conducta es un proceso dinámico que explica cómo que son las emociones afectan lo que pensamos y hacemos. Por ejemplo, cuando sentimos ansiedad ante una presentación, nuestra mente puede enfocarse en posibles errores y olvidos, lo que altera la memoria y la atención.
Las emociones influyen en la manera en que percibimos la realidad. Una emoción intensa puede llevarnos a interpretar los hechos de forma más negativa o positiva, según el estado emocional predominante. Estudios muestran que emociones fuertes pueden dificultar el pensamiento lógico y la resolución de problemas.
Imagina que tras recibir una crítica inesperada, experimentas tristeza. Esa emoción puede hacer que recuerdes solo los aspectos negativos de la situación, ignorando logros previos. Reflexiona: ¿has notado recientemente cómo una emoción intensa modificó tus pensamientos o tus decisiones? Reconocer que son las emociones en estos momentos ayuda a comprender mejor nuestras reacciones.
Emociones y toma de decisiones
Las emociones actúan como brújula en la toma de decisiones, guiando tanto elecciones cotidianas como vitales. Saber que son las emociones permite identificar cuándo una decisión es impulsiva, motivada por la ira o el miedo, y cuándo proviene de un estado de calma y reflexión.
Por ejemplo, una discusión laboral puede llevar a respuestas inmediatas poco meditadas si dejamos que la emoción domine. En cambio, reconocer la emoción y pausar nos permite integrar esa información sin que sea el único motor de acción. Estrategias como la respiración consciente o la revisión de perspectivas ayudan a tomar decisiones más equilibradas.
Diversos estudios han demostrado que quienes reconocen y gestionan sus emociones toman decisiones más acertadas y satisfactorias. Si deseas profundizar en estrategias prácticas para mantener el equilibrio emocional, puedes consultar la guía sobre Regulación emocional en la vida diaria.
Emociones, aprendizaje y memoria
La relación entre que son las emociones y el aprendizaje es directa. Las emociones positivas facilitan la adquisición de nuevos conocimientos y mejoran la memoria. Por ejemplo, los recuerdos asociados a experiencias emocionales intensas suelen ser más vívidos y duraderos.
Un clima emocional positivo en el entorno de trabajo o estudio favorece la creatividad y el desarrollo personal. Para crear contextos de aprendizaje seguros, es útil fomentar la expresión emocional, la empatía y el apoyo mutuo. Así, comprender y cuidar que son las emociones puede potenciar nuestro crecimiento y bienestar diario.
Obstáculos y bloqueos emocionales: cómo identificarlos y afrontarlos
Las emociones forman parte esencial de la experiencia humana, pero a veces enfrentamos obstáculos internos que nos impiden sentirlas o expresarlas plenamente. Estos bloqueos emocionales pueden dificultar la comprensión de qué son las emociones, afectando nuestra capacidad para relacionarnos y tomar decisiones conscientes.
Qué son los bloqueos emocionales y cómo se manifiestan
Un bloqueo emocional es la dificultad para identificar, sentir o expresar emociones de manera saludable. A menudo surge cuando, tras experiencias pasadas dolorosas o creencias limitantes, una persona aprende a evitar determinadas emociones. Por ejemplo, alguien puede reprimir la tristeza, mostrando indiferencia o irritabilidad en su lugar.
Estos bloqueos se manifiestan de diversas formas en la vida cotidiana:
Evitación de situaciones que pueden generar malestar.
Somatización, como dolores físicos sin causa aparente.
Presencia de emociones “parásitas”, donde se sustituye una emoción genuina por otra más aceptable socialmente.
Comprender qué son las emociones incluye reconocer cuándo estamos bloqueando su flujo natural. La falta de educación emocional o el temor al juicio pueden reforzar estos patrones, dificultando la autoexpresión.
Efectos de los bloqueos emocionales en la vida diaria
Los bloqueos emocionales tienen un impacto significativo en la salud mental y física. El estrés, la ansiedad o el insomnio son consecuencias frecuentes cuando no se gestionan adecuadamente. Por ejemplo, una persona que teme mostrar vulnerabilidad puede aislarse, evitando situaciones sociales o relaciones profundas.
Además, estos obstáculos pueden generar patrones de autosabotaje, como la autoexigencia excesiva o la procrastinación. Dificultan la toma de decisiones y afectan la calidad de vida general. Según investigaciones, los bloqueos emocionales crónicos se asocian con un mayor riesgo de desarrollar problemas de bienestar.
Reflexionar sobre qué son las emociones nos ayuda a detectar estos bloqueos y a comprender su origen. Identificar una reacción reciente de evitación o malestar puede ser el primer paso para iniciar un cambio.
Estrategias para superar bloqueos y fomentar el crecimiento emocional
Superar los bloqueos emocionales requiere autoconciencia y paciencia. El primer paso es reconocer y aceptar la emoción que intentamos evitar. Técnicas prácticas como la escritura emocional, la meditación o compartir experiencias en espacios seguros pueden facilitar este proceso.
El acompañamiento profesional aporta herramientas y perspectivas valiosas. Por ejemplo, el proceso de reconexión con la tristeza tras una pérdida suele ser gradual y requiere apoyo constante. Aprender a identificar patrones repetitivos y trabajar en la autoaceptación fortalece el crecimiento personal.
Si buscas herramientas adicionales para comprender y transformar estos bloqueos, puedes explorar recursos como Domina tus miedos y bloqueos, donde se abordan estrategias desde la educación emocional aplicada.
En definitiva, entender qué son las emociones y cómo afrontamos los bloqueos es fundamental para el bienestar y el desarrollo de relaciones conscientes. Si el malestar persiste, buscar ayuda profesional es un acto de autocuidado y responsabilidad.
Aplicaciones prácticas: cómo integrar la educación emocional en la vida cotidiana
¿Te has preguntado alguna vez cómo aplicar lo que sabes sobre que son las emociones en tu vida diaria? Integrar la educación emocional no solo es posible, sino fundamental para el desarrollo personal, la convivencia y el bienestar a largo plazo.
A continuación, exploraremos tres áreas clave para poner en práctica el conocimiento sobre que son las emociones: autoconciencia, regulación y relaciones conscientes. Cada paso está diseñado para que puedas reflexionar y actuar con mayor claridad emocional en tu día a día.
Autoconciencia emocional: primer paso para el cambio
El primer paso para transformar la relación con que son las emociones es la autoconciencia. Identificar y nombrar emociones en tiempo real permite comprender su origen y su impacto en nuestras acciones.
Una estrategia sencilla es llevar un registro emocional diario. Al dedicar unos minutos al final de cada jornada para escribir cómo te sentiste ante situaciones específicas, comienzas a reconocer patrones y reacciones habituales. Por ejemplo, puedes notar que la frustración aparece tras reuniones laborales intensas o que la alegría surge en momentos de conexión familiar.
Beneficios de la autoconciencia:
Previene reacciones impulsivas y automáticas.
Facilita la toma de decisiones alineadas con tus valores.
Favorece el autoconocimiento y la autoaceptación.
Permite anticipar necesidades emocionales y buscar apoyo cuando es necesario.
Las personas que practican la autoconciencia emocional reportan mayor control sobre que son las emociones y experimentan una mayor satisfacción vital. ¿Qué tal si hoy comienzas con un registro breve de tus emociones más destacadas?
Regulación emocional en la vida diaria
Saber que son las emociones es solo el inicio. La regulación emocional implica aplicar técnicas prácticas para gestionar lo que sentimos, promoviendo el equilibrio mental y la salud relacional.
Algunas estrategias recomendadas son:
Respiración consciente: Detenerse unos segundos y tomar aire profundo ayuda a reducir la intensidad emocional.
Pausa reflexiva: Antes de responder en momentos de tensión, contar hasta diez y analizar la emoción presente.
Cambio de perspectiva: Preguntarse cómo vería la situación una persona externa o qué aprendizaje se puede extraer.
Comunicación asertiva: Expresar necesidades y límites de manera clara y respetuosa.
El autocuidado emocional también es esencial. Incluir rutinas de descanso, actividades placenteras y momentos de desconexión contribuye a evitar la acumulación de emociones desagradables.
Según la investigación sobre regulación emocional como factor transdiagnóstico, desarrollar habilidades de regulación es clave para prevenir dificultades emocionales persistentes y mejorar el bienestar general. Reflexiona sobre cómo aplicas estas herramientas en tu vida y observa los cambios en tu día a día.
Fomentar relaciones conscientes y saludables
La educación emocional aplicada a las relaciones potencia la empatía, la escucha activa y la resolución de conflictos. Comprender que son las emociones facilita la validación mutua y el establecimiento de vínculos sólidos.
Prácticas recomendadas:
Dialogar abiertamente sobre emociones en pareja, familia o amistades.
Escuchar sin juzgar ni interrumpir, mostrando interés genuino.
Reconocer y validar los sentimientos del otro, incluso si no los compartimos.
Establecer límites claros y respetuosos para cuidar tanto el propio bienestar como el de los demás.
Un ejemplo práctico: ante una discusión familiar, expresar “me siento frustrado porque no me escuchan” permite abrir un canal de comunicación y buscar soluciones conjuntas.
Identificar una relación en la que puedas aplicar la educación emocional es un excelente punto de partida para fortalecer la confianza y el apoyo mutuo. Así, el conocimiento sobre que son las emociones se convierte en una herramienta real de transformación personal y social. Después de recorrer juntos qué son las emociones y cómo influyen en cada aspecto de nuestra vida, quizá te hayas dado cuenta de la importancia de comprenderlas y gestionarlas de forma consciente. Reconocer lo que sientes, identificar patrones y aprender a regular tus estados emocionales son pasos clave para tu bienestar personal y para construir relaciones más sanas. Si sientes que es momento de empezar a trabajar tu desarrollo emocional con acompañamiento profesional, te invito a dar el primer paso hacia un mayor equilibrio emocional. Puedes hacerlo hoy mismo aquí: Da el primer paso hacia un mayor equilibrio emocional




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