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Eyaculación precoz. La disfunción sexual más común de los hombres. terapias y soluciones.

Actualizado: 5 nov 2022


En nuestro bien querido siglo XXI, con sus grandes cambios sociales y empoderamiento de género, es sorprendente ver que aún el tema de las relaciones sexuales sigue siendo tabú para muchas personas, e incluso para profesionales de la salud. Existen mitos culturales ampliamente extendidos que pueden deteriorar el funcionamiento de la sexualidad saludable y disminuir la satisfacción sexual. Zilbergeld (1993) afirma que, aunque pensamos que estamos liberados y perfeccionados sexualmente, nuestra conducta muestra lo contrario. Y muchos de estos se reflejan en las bases de la disfunción sexual más común en los hombres, la eyaculación precoz. Que gracias a los valientes trabajos de los años 60 tenemos herramientas para enfrentar a la mayoría de las disfunciones, y hoy traemos en esta entrega técnica y guías, para apoyar los hombres que las padecen.


Tratamientos eficaces Eyaculación precoz


1. Compresión y apretón basilar (Masters & Johnson)


Como pueden observar, Masters & Johnson no se rompieron mucho la cabeza con el nombre de esta técnica, pero lo más importante para ti es que esta herramienta es un recurso empíricamente eficaz, bastante sencillo y que si se pone en práctica de forma constante, puede proporcionarte resultados muy pero que muy positivos.

  • En primer lugar, ponte cómodo y relájate.

  • Cuando hayas conseguido este estado de calma y tranquilidad es cuando puedes empezar a masturbarte hasta conseguir una erección completa.

  • El ritmo debe ser constante, pero con una velocidad moderada, hasta que sientas que estás acercándote a la sensación que marcan los momentos previos a la eyaculación.

  • Cuando alcances esta sensación premonitoria es cuando tienes que realizar una compresión firme con el pulgar sobre la parte del frenillo y los dedos índice y medio en la cara posterior del pene. La presión ha de ser fuerte (sin que resulte doloroso) durante tres o cuatro segundos, impidiendo así la respuesta eyaculatoria. En este momento, sentirás que tu pene pierde su urgencia eyaculatoria y tu erección disminuirá entre un 10 y un 30 %.

  • Es conveniente descansar entre 15-30 segundos y tras este breve periodo, debes reiniciar el ciclo de estimulación hasta conseguir de nuevo esa sensación de inminente eyaculación.

  • En las primeras sesiones de entrenamiento, es conveniente que repitas el proceso de 4 a 5 veces y cuando vayas dominando la técnica y aumentando los periodos temporales, debes ir aumentando las repeticiones.

  • El ejercicio debe practicarse de forma constante hasta que percibas mayor control sobre tu respuesta eyaculatoria.


Este entrenamiento suele realizarse en 4 fases. Aquí las detallamos tal y como propone el Colegio Oficial de Psicólogos:

La primera de ellas consiste en efectuar los ejercicios descritos de forma individual, tal y como hemos expuesto o también puede ser la propia pareja la que estimule y posteriormente ejerza la presión en el pene. Para una correcta aplicación, la mujer debe colocarse apoyada en el respaldo de la cabecera de la cama y con las piernas estiradas y abiertas; el hombre descansa sobre la espalda con la cabeza dirigida hacia los pies de la cama, su pelvis queda colocada entre las piernas de ella. Desde esa posición la mujer manipula con comodidad los genitales del hombre.


La segunda corresponde a la introducción del pene en la vagina sin movimiento. En este caso, el varón se acostará de espaldas y la mujer se colocará encima de él apoyada en las rodillas y rodeando con las piernas al varón. En esta posición la mujer introducirá el pene en su vagina y lo mantendrá en su interior sin realizar ningún movimiento mientras el varón controla e impide la eyaculación. Si el varón nota que su nivel de excitación hace peligrar el control de la eyaculación debe advertirlo de inmediato a la mujer y esta después de extraer el pene aplicará la técnica de compresión durante 3 o 4 segundos. Una vez conseguida la retención de la eyaculación, la mujer volverá a introducirse el pene.


La tercera consiste en la introducción del pene en la vagina con movimiento. Una vez introducido el pene, el varón hará movimientos pélvicos con el fin de mantener la erección, pero sin que se produzca la eyaculación, en la misma postura descrita en el paso anterior. En caso de que el varón sienta la urgencia eyaculatoria se repetirá lo hecho en la segunda fase. Solo cuando se consiga una adecuada duración de la penetración se le permitirá la eyaculación en esta postura.

En la cuarta y última fase el coito se realiza con una postura lateral, ya que es la posición que permite un máximo control en la eyaculación.

Cuando hayas logrado un adecuado control sobre la eyaculación puedes pasar a otras posturas, aunque suele recomendarse evitar al principio aquellas en donde el varón está en posición superior (ej. postura del misionero), ya dificultan el control de la eyaculación.

Este proceso debe repetirse hasta que el hombre aprenda a aumentar el control sobre su eyaculación, primero suele hacerse de forma individual y posteriormente acompañado de su pareja, durante el coito, tal y como hemos desarrollado.

Tienes que tener en cuenta que el objetivo de esta técnica no es la obtención inmediata de placer, sino que con ella se pretende la reeducación de tu reflejo eyaculatorio. Si en algún momento crees que puedes eyacular, es necesario que dejes de masturbarte o que saques el pene de la vagina y no te dejes llevar por las sensaciones de placer, reiniciando el ciclo que aquí exponemos. Esta técnica te va a permitir una respuesta de excitación más duradera y así, podrás atajar directamente la inmediatez eyaculatoria, característica fundamental de la eyaculación precoz y centro de tus preocupaciones. De esta manera podrás prolongar el tiempo de permanencia del pene en la vagina sin eyacular.

Masters & Johnson se refieren a la técnica del apretón basilar como una variante de la que acabamos de describir. La principal diferencia con la técnica anterior es que en vez de comprimir debajo del glande, se aprieta la base del pene.


2. Parada y arranque o Stop-Start (Semans)


Esta vez Semans tampoco le dio muchas vueltas al nombre de la técnica, esto nos facilita enormemente su explicación, ya que el título en sí mismo es bastante explícito.

El procedimiento es exactamente igual al que hemos expuesto en la técnica anterior y la principal diferencia consiste en que, en este caso, no hay que realizar ningún ejercicio de presión en el pene cuando el varón empiece a sentir esa urgencia eyaculatoria. Lo que se debe hacer en este punto es sencillamente detener la estimulación, relajarse y reiniciar la actividad, una vez que hemos sido capaces de controlar esa excitación.

Esta técnica tiene la misma secuencia que la anterior, con lo que discurre exactamente por las mismas fases, explicadas punto por punto en párrafos anteriores.


3. Psicofarmacología


El último bloque de tratamientos eficaces consiste fundamentalmente en la administración de ISRS (ej. fluoxetina) y de antidepresivos tricíclicos (ej. clomipramina). Suelen pautarse cuando las técnicas conductuales que hemos comentado en los párrafos anteriores fracasan.




Para terminar no dejes que creencias populares como “Los hombres de verdad no tienen problemas sexuales” te lleven a una vida sexual disfuncional, que a la final puede generar graves problemas en la salud mental de las personas que las padecen, como el deterioro de las relaciones de pareja. Se estima que el 20 % de los hombres tiene algún tipo de disfunción sexual y que el 75 % ha vivido algún episodio en su vida sexual. Así que no es que tus amigos nunca les ha pasado, más bien es que omitimos esas historias o mentimos sobre nuestro rendimiento sexual, así que busca ayuda, ya que esto más que un signo de debilidad, es una muestra de inteligencia y amor propio.

Y recuerda la mayoría de los casos, la solución es más simple de lo que imaginas.




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