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¿Es la orientación sexual un asunto de elección personal?


No. Las personas no pueden elegir su orientación sexual. Las personas descubren su orientación sexual a medida que crecen. La mayoría de las personas descubren el sexo de las personas por las cuales se sienten interesadas en la pubertad o adolescencia temprana, sin haber tenido ningún tipo de experiencia sexual previa. A partir de ese descubrimiento, las personas pueden decidir cómo van a expresar su orientación sexual, es decir, cómo van a comportarse.

¿La orientación sexual se puede cambiar?

No. Se ha encontrado que algunas personas que viven en contextos homofóbicos y heterosexistas buscan ayuda psicológica con el fin de lograr modificar su orientación sexual homosexual. En estos casos, el objetivo del tratamiento está dirigido a promover la aceptación de la orientación sexual, a fin de garantizar el bienestar psicológico y sexual de la persona. Desafortunadamente, algunos profesionales, que asumen la homosexualidad como una “enfermedad”, ofrecen servicios de tratamiento para “convertir” a las personas en heterosexuales. Los estudios que han examinado este tipo de tratamientos evidencian no sólo su ineficacia sino el potencial que tienen para producir efectos negativos en las personas. Uno de los pioneros y mayores promotores de la Terapia Reparativa es Robert Sptizer, psiquiatra estadounidense que durante décadas se empeñó en demostrar que la orientación sexual podía cambiarse y que las personas podían ser heterosexuales si lo deseaban. En abril de 2012 se retractó de sus postulados, porque después de realizar 200 entrevistas telefónicas con los casos mas exitosos de personas que había tratado y habían tenido seguimiento por parte del movimiento ex – gay, encontró que inclusive después de muchos años de terapia y oración, la mayoría de estas personas todavía tenían deseos sexuales por personas de su mismo sexo .

¿Por qué en la actualidad se observa que hay más homosexuales que deciden “salir del clóset”?

En primer lugar, varios cambios sociales y políticos recientes han favorecido el reconocimiento y la aceptación de la diferencia como un aspecto positivo de las personas. En Colombia, por ejemplo, el respeto a la diferencia es un derecho consagrado en la Constitución Política de 1991. En el mismo sentido ha operado la conformación de organizaciones constituidas por personas que se identifican como Lesbianas, Gay o Bisexuales (LGB) . Estas organizaciones luchan por el reconocimiento y respeto de los derechos de las personas homosexuales y bisexuales y la aceptación de las diferencias en el campo de las preferencias sexuales.

La ciencia también ha contribuido a que en la actualidad haya un mayor respeto por la diferencia. Las investigaciones en el tema de la sexualidad han revelado la inadecuación de los estereotipos y prejuicios sociales acerca de las personas con orientaciones sexuales diferentes de la heterosexualidad.

Estos cambios en el contexto social han promovido modificaciones en las actitudes individuales hacia la propia orientación sexual homosexual y, por ello, es más probable que en la actualidad las personas se sientan libres de revelarla a los demás.

¿Por qué es tan difícil para las personas homosexuales aceptar su orientación sexual?

Para algunas personas homosexuales y bisexuales, el proceso de desarrollo y aceptación de su identidad con la orientación sexual es difícil porque perciben que su orientación sexual contradice los estándares sociales. Además, sienten que son diferentes de la mayoría de las personas, lo cual las lleva a sentirse “anormales” y solas. Esto es aún más difícil cuando el descubrimiento de la orientación sexual ocurre en la adolescencia, período de la vida en el que la aceptación por parte del grupo de pares es un factor determinante del autorreconocimiento y la autovaloración. El proceso de autoaceptación será más o menos fácil, dependiendo de diversos factores, entre ellos, la calidad del apoyo social con el que cuente la persona, el grado de aceptación incondicional y de apoyo a la autenticidad percibido en el contexto familiar y el nivel de homofobia y discriminación percibido en el entorno inmediato.

Por ejemplo, en un estudio realizado por el Grupo Familia y Sexualidad, que contó con la participación de 85 personas, 43 hombres (20 heterosexuales, 20 gays y 3 bisexuales) y 42 mujeres (25 heterosexuales, 10 lesbianas y 7 bisexuales) entre los 18 y los 25 años de edad, residentes en Bogotá, se encontró que las personas homosexuales y bisexuales perciben una menor aceptación por parte de su madre y de su padre que las personas heterosexuales. Las personas homosexuales y bisexuales también informaron niveles más bajos de apoyo a la autenticidad en el contexto familiar. En dicho estudio también se encontró que las personas más dispuestas a revelar a otros su orientación sexual son las que perciben mayores niveles de aceptación materna y paterna, y de apoyo a la autenticidad .

¿Es cierto que en las parejas homosexuales una de las dos personas hace de hombre y la otra de mujer?

Muchas personas creen que los miembros de las parejas homosexuales asumen en su relación los roles de género tradicionales: es decir que una persona asume el papel femenino y la otra el papel masculino. Este estereotipo refleja claramente nuestra actitud heterosexista, según la cual, una verdadera relación debe involucrar dos roles diferentes y complementarios: uno pasivo (el de la mujer) y otro activo (el del hombre). Esta creencia también se basa en la idea de que las personas homosexuales quieren ser del otro sexo.

Al respecto, las investigaciones han mostrado que las parejas homosexuales rechazan los roles de género tradicionales en sus relaciones. En la mayoría de las parejas, ninguno de los dos asume exclusivamente el rol de proveedor o la responsabilidad de las tareas domésticas, las obligaciones sociales, la toma de decisiones, la actividad sexual, y todos los derechos y deberes son distribuidos de acuerdo con los intereses y las habilidades personales.

¿Qué ocurre con la orientación sexual de los hijos de padres homosexuales?

Una de las principales preocupaciones de quienes se oponen a que las personas homosexuales tengan hijos se relaciona con la creencia de que su orientación sexual puede afectar el desarrollo de los niños y las niñas, particularmente, su sexualidad. Sin embargo, los estudios que se han hecho al respecto comparando niños/niñas de madres/padres homosexuales con los de madres/padres heterosexuales no han encontrado ninguna diferencia de desarrollo en los siguientes cuatro ámbitos críticos : inteligencia, adaptación psicológica, adaptación social y popularidad con sus amistades. También es importante señalar que dichos estudios no han revelado diferencias en la orientación sexual entre los hijos de mujeres homosexuales (lesbianas) y los de madres heterosexuales .

Frente a esta situación cabe preguntarse: si la orientación de los padres determina la orientación sexual de los/as hijos/as, ¿por qué hay hijos/as de padres heterosexuales que son homosexuales o bisexuales?

Bibliografia:

Tomado de Vargas Trujillo, E. (2013). Sexualidad… mucho más que sexo. Una guía para mantener una sexualidad saludable. Bogotá: Ediciones Uniandes (pp. 113-119).


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